de eso nunca me ha faltado.
De cada problema salía con más ganas, y con más esperanzas en el futuro.
Hay que saber hacerse el ánimo, siempre. No podemos dejar que nuestra felicidad se vea opacada por cosas que la verdad no valen la pena. Todos tenemos conflictos, cosas que nos hacen sentir mal, y que en algún momento nos hacen pensar que nunca van a pasar, que ojalá no existiéramos, que nunca más vamos a volver a sonreír... Eso es precisamente lo que no nos puede pasar. Es verdad! Cuando caes de más alto, además de doler muchísimo el golpe, levantarse cuesta el triple. Pero nada es imposible, todos los problemas tienen solución, y el tuyo no es único... Lo más probable es que a millones de personas les haya ocurrido lo mismo, y hayan sentido lo mismo que tú. Pero supieron levantarse, y siguieron su vida. Porque la vida es hermosa, está llena de cosas por descubrir, y hay que animarse para conocerlas y disfrutarlas. Las pequeñeces y lo que nos sorprende. Todo está ahí por algo. Puedes ver el sol, sentir la arena, oler las flores, saborear un chocolate, caminar, escuchar tu música favorita. Aprovéchalo! y no te eches a morir por cosas que sabes que tienen solución.
Ponte en sintonía contigo mismo, acéptate, respétate, quiérete, ámate. Vive a concho cada segundo, porque nunca sabes en qué momento todo puede terminar.
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