Antes deseaba mi mitad. La quería con todas mis ansias! Como puse por ahí algún día: Me imagino sentada en el pasto, con una guitarra cantando canciones de Silvio, Drexler, y Fito. Nos miramos, sonreímos. No somos iguales, nos complementamos, tenemos distintas opiniones, y eso es lo divertido. Nuestros gustos musicales son muy parecidos, nos encanta carretear, amamos el arte en todas sus formas de expresión. Nos gusta la música en vivo, así que vamos a muchas tocatas. Lo mejor es que juntos podemos salir adelante, es mi apoyo, mi hombro, me escucha, y siempre sabe cuando estoy triste, sin necesidad de que yo le diga nada. Cocinaríamos juntos. Eso sí ninguno dependería del otro para todo. Cada uno tiene sus amigos, puede salir cuando quiera con otros, sin celos, sin presiones.Lo más importante: juntos seríamos más fuertes que el Olimpo.
Cómo cambian las cosas!... La mayoría de las cosas que pedí ya están aquí. Digo la mayoría porque la gente cambia, yo cambié. Antes no sabía lo que era el amor, no tenía idea. Creía saberlo, me convencía de eso. no era así, y hoy después de másde dos años me doy cuenta. Al fin sé lo que es amar, ya no idealizo. Sé lo que es estar enamorada, lo que cuesta y duele sentir amor, lo contradictorio que se torna este sentimiento muchas veces. Hay muchas cosas que deseé ese 9 de abril del 2010 que no tengo porque yo no quiero, porque el amor me supera...
Esa sensación de querer estar pegada a la piel de la otra persona, de que se detenga en tiempo, para poder estar un rato más juntos. A veces me pregunto si es normal!... Yo nunca lo encontré normal. No entendía como mis amigas podían preferir estar con sus pololos viendo tele, acostadas, que carretear y tomar y gritar. Ahora lo entiendo, lo entiendo tanto!... A veces pienso que me robaron el alma, a veces creo que no está bien. Muchas veces me cuestiono (y me cuestionas) en lo que me convertí. Es verdad, me conociste como una persona completamente distinta, pero no creo que haya mucho que hacer!... Esta soy yo.
Te doy gracias por estar conmigo, por no escapar, por no dejarme sola. Sé que este período (que se ha extendido ya por mucho) no ha sido el mejor, sé que a veces sentimos que las fuerzas se agotan, que no hay salida, pero el simple hecho de que sigamos intentándolo me dice mucho de lo que nos queremos, de lo mucho que amamos lo que tenemos los dos, de lo mucho que nos gusta estar juntos. Sin duda alguna te has transformado en alguien esencial, en la medición de mi tiempo (cómo dice el poema), eras lo que siempre busqué. Y no es un cliché, puedes darte cuenta por lo que escribí hace 24 meses. Te necesitaba, te añoraba. Creo que a veces no nos valoramos, no nos damos cuenta de lo que tenemos, no nos cuidamos. Llegamos al punto en el que nos vemos aterrados, atemorizado, y despertamos y nos queremos y volvemos a recordar lo mucho que nos amamos. Pero no es la idea... La idea es que lo recordemos todos los días, a cada segundo, antes de discutir y después también, antes de cada cosa que digamos, que pensemos... Tenemos que recordar que nos amamos y que adoramos lo que tenemos los dos.
Sé que vamos a salir adelante!... Porque, ¿cómo no?... Ambos estamos dando todo lo que tenemos, todas las fuerzas están puestas en esto. Somos distintos, es verdad, muchas veces no nos entendemos, no entendemos nuestra forma de ser, nuestra forma de amar... Pero si lo pienso, sé que me amas y tú sabes que yo a ti, sino no seguiríamos en la guerra por conservar este amor por siempre.
Estoy dispuesta a todo amor, a todo por nosotros, por seguir sintiendo tus abrazos, tus besos. A todo por seguir viéndote dormir, sentir como me abrazar cuando dormimos, despertarme con tus ojitos mirándome. Estos dispuesta a todo por seguir escuchándote cantar y tocar todos los instrumentos existentes, por escuchar emocionarte cuando hablas de la música, por escuchar tus explicaciones lógicas para todo, por verte jugar Diablo II, por verte emocionado y acongojado por la muerte del Flaco, por escuchar de tu boca la palabra amor, por escucharte decir te amo, te necesito, te extraño. Eres sin duda lo mejor que me pudo haber pasado. No me arrepiento ni un sólo segundo de seguir contigo, luchando por eso que tenemos. Después de la tormenta viene la calma. Yo la siento cerca, si nos esforzamos sí o sí la conseguiremos, no hay nadie que nos impida llegar a eso, sólo nosotros mismos y nuestro miedo. Porque el miedo es el sentimiento contrario al amor. Tengo fe en nosotros y en lo que sentimos, nadie puede negar que lo nuestro es verdadero.
Te amo mucho, sé que lo sabes, pero creo que de vez en cuando es bueno recordarlo.
Un beso gigante.

